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Trastorno Límite de la Personalidad en niños: síntomas y tratamiento
Salud
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Trastorno Límite de la Personalidad en niños: síntomas y tratamiento
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El TLP o Borderline es una enfermedad que se caracteriza por la dificultad en el control de las emociones.

Muchas veces se confunde con el trastorno bipolar o la depresión. Hoy en día, las causas para la aparición de este trastorno siguen siendo desconocidas. Sin embargo, hay diferentes teorías que cuentan con gran peso:

  • Genética: El TLP es aproximadamente un 5% más común entre las personas que tienen un familiar de primer grado que padezca de él. No obstante, no se ha demostrado que haya algún tipo de gen vulnerable al trastorno.
  • Factores del entorno: Las personas que han sufrido experiencias traumáticas, tales como abuso físico o sexual durante la infancia, situaciones familiares caóticas o abandono, tienen mayor riesgo de desarrollar TLP.
  • Función cerebral: Es sabido que el cerebro de los que sufren TLP funciona de forma diferente al de los demás, por lo que se plantea una causa neurológica. Estos pacientes tienen una elevada sensibilidad emocional y les cuesta retornar a la calma más de lo habitual. Además, las zonas del cerebro encargadas de las emociones y del juicio pueden estar mal comunicadas entre sí.

Los síntomas más frecuentes en los niños con TLP suelen presentar una gran incertidumbre acerca de sí mismos, como si no se conociesen bien, por lo que sus intereses, metas, valores y opiniones sobre los demás pueden cambiar radicalmente en cortos periodos de tiempo. También tienden a ver las situaciones en términos extremos, o blanco o negro.

Tienen un gran pavor al abandono y a la soledad. Suelen sentirse embargados repentinamente por sensaciones de vacío y hastío. Experimentan ataques de ira irracionales, no necesariamente violentos, sino un enfado desesperado.

Tienden a la impulsividad, lo que les puede llevar a relaciones inestables, relaciones sexuales sin protección, consumo de sustancias peligrosas y otras actividades de riesgo. Tras estos episodios de ira e impulsividad, a menudo sienten vergüenza y culpa.

Los estados de depresión, irritabilidad y ansiedad son frecuentes. Pueden durar horas o días. Su autoimagen está distorsionada, lo que afecta gravemente en su estado de ánimo. En ocasiones desemboca en automutilación, intentos de suicidio o trastornos de alimentación (normalmente bulimia nerviosa). Y lo más característicos y que da nombre al trastorno es el sentimiento de “estar fuera del cuerpo”, la llamada disociación de la identidad.

El tratamiento a seguir con los niños, normalmente, terapia psicológica y apoyo de amigos y familiares. No es aconsejable utilizar tratamiento farmacológico salvo en casos extremos, como en los de depresión grave, conductas paranoides o ira muy descontrolada.

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